En el corazón del hotel, bajo la luz del patio principal, se encuentra nuestro restaurante: un espacio donde cada mañana comienza con el aroma del pan recién horneado y el sabor de un desayuno preparado con dedicación.
Nuestra cocina celebra los ingredientes y tradiciones de Oaxaca. Entre nuestras especialidades destacan los chilaquiles del chef, enchiladas istmeñas y huevos rancheros Catrina, además de una selección de platillos típicos que honran la riqueza gastronómica de la región.
Además, contamos con servicio para eventos especiales: desayunos privados, primeras comuniones, bautizos, bodas íntimas, baby showers y celebraciones únicas que merecen un entorno cálido y cuidado.
Lo invitamos a vivir esta experiencia gastronómica en el Hotel y Restaurante Catrina de Alcalá, donde la tradición, el sabor y el buen vino se encuentran en un mismo lugar.
Catrina de Alcalá
Macedonio Alcalá #102
Colonia Centro
CP 68000 Oaxaca, México.
Tel.: +52(951)5 14 07 20
Tel.: +52(951)5 14 57 04
Whatsapp: +52(951)433 6578
catrinadealcala@casacatrina.com.mx
En Oaxaca existen dos casas que honran la tradición, el arte y la hospitalidad oaxaqueña: Casa Catrina, ubicada en García Vigil 703, y Catrina de Alcalá, en la icónica calle Alcalá 102. Cada una ofrece una experiencia distinta, pero ambas comparten lo esencial: el trato cálido, los espacios llenos de historia y la tranquilidad que solo una casa oaxaqueña puede brindar.
En este sitio podrá conocer las características de cada hotel, recorrer sus fotografías, descubrir el estilo de sus habitaciones y elegir la experiencia que mejor se adapte a su viaje. Si ya ha sido nuestro huésped o simplemente desea reservar directamente, puede hacerlo de forma rápida y segura a través del botón Reservar Ahora.
Casa Catrina es íntima, elegante y diseñada para quienes buscan descanso y serenidad en un entorno boutique.
Catrina de Alcalá es amplia, familiar y con un ambiente más vivo, perfecta para quienes desean estar en el corazón de la ciudad y disfrutar su ritmo cotidiano.
Más allá de las imágenes, lo más valioso está en vivirlo: despertar con la luz de Oaxaca, caminar unos pasos hacia sus templos, museos y mercados, y regresar a una casa donde siempre será bienvenido.